Senegal
País Bassari Dakar - Tambacounda
Duración: Este itinerario nos invita a disfrutar de 11 apasionantes e intensas jornadas para recorrer las remotas regiones donde se emplazan las últimas tribus animistas de África Occidental, donde el culto de los ancestros y de los espíritus condiciona la vida en estos poblados guardianes de las costumbres y tradiciones.
Ciudad base: Tambacounda
Idiomas: Francés y lenguas indígenas como el Wolof, el Malinka y el Peul.
Agente:Agente Local: Paul Fode Cisse de la Agencia West African Tracks Email: senegal.wat@gmail.com Agencia de viajes en España: Club Marco Polo. Teléfono: 902 101 200 E-mail: mad@viajesazulmarino.com
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Guía recomendada:
Lonely Planet Senegal y Gambia, edición 2006.
Aeropuertos internacionales:
Aeropuerto Dakar, Léopold Sédar Senghor (DKR)/ Aeropuerto Internacional de Yoff (Dakar-Yoff), a 17km al noroeste de la capital.Distancia Aeropuerto Madrid-Barajas (MAD): 3.169 km Distancia Aeropuerto Las Palmas (LPA): 1.510 km.
Aeropuertos nacionales:
Air Senegal ofrece vuelos entre diversas ciudades con diferentes frecuencias. A día de hoy existen vuelos entre Dakar y Ziguinchor (incluso hasta Cap Skirring) y también entre Dakar y Tambacounda.
Combinaciones recomendadas:
Existen varias combinaciones: La Ruta del Delta Sine-Saloum nos invita a recorrer y disfrutar de las maravillas de la costa noroeste del país. La Baja Casamance es una de las regiones más bellas del África subsahariana. La Ruta del Río Gambia se adentra en el interior del país, remontando el río que da nombre al país. La Costa Oeste de Gambia nos sumerge en un apasionante recorrido por la historia, cultura y naturaleza de Gambia.
Los 22.682 Km² que ocupan los nueve espacios protegidos suponen casi el 12 % de la superficie total del país. Niokolo Koba, uno de los últimos santuarios de la fauna senegalesa, es el más antiguo y el mejor equipado de los seis parques nacionales de Senegal.
En la región oriental de Senegal, cerca de las fronteras de Malí y de Guinea, y alrededor de las montañas del Fouta Djalón y la singular Cascada de Dindefello, se agrupan las míticas tribus de los Bassari, Bedik, Malenkes; dando lugar al País Bassari, un maravilloso crisol de etnias y culturas donde el respeto y la tolerancia ante otras religiones y culturas y la cohesión social son la nota predominante.
El paisaje en sí es todo un espectáculo de la naturaleza, especialmente en la época de lluvias (entre los meses de julio a septiembre) donde la densa vegetación lo cubre todo de verde. La dificultad para acceder a sus poblados ha permitido a estas etnias vivir aislados de los inevitables cambios sobrevenidos por el desarrollo mundial, conservando casi intactas sus milenarias culturas y ancestrales tradiciones entre las que se mezclan antiquísimas lenguas, místicos ritmos y danzas rituales, animismo, coloridos vestidos y bordados, llamativos atuendos, exóticas comidas y misteriosas historias y leyendas. Esta región se caracteriza igualmente por su rica y variada naturaleza, econtraremos sabana, selva montañaas, cascadas, enormes baobabs, altas palmeras y grandes termiteros.
La variedad de la fauna autóctona también resulta especialmente asombrosa. Una gran diversidad de aves, monos y chimpancés, cocodrilos e hipopótamos, así como otras especies nos acompañarán a lo largo de nuestra aventura.
Esta ruta nos ofrece todo un mundo de experiencias y sensaciones memorables, que comienzan desde su inicio en la capital, Dakar, pasando por fantásticos lugares como Mbour, Kaolack, Tambacounda, o el maravilloso Parque Nacional Niokolo Koba, para abrirnos paso a Kedougou, lugar donde comienza el recorrido por el País Bassari.
Serán muchos los contadores de historias, hechiceros, comerciantes... que encontraremos a lo largo del camino; quienes nos desvelarán los secretos, historias, leyendas y anécdotas mejor guardadas de estos remotos lugares.
Experimentados guías locales especéficos de cada aldea, nos acompañarán a lo largo del recorrido, proporcionándonos así un conocimiento mucho más auténtico y preciso de cada lugar.
Tendremos el privilegio de pernoctar en casas particulares. Nuestros agradables y hospitalarios anfitriones nos deleitarán con deliciosos platos tradicionales tales como guisos o estofados a base de verduras, carne (tajin) y arroz, sazonados con sabrosas salsas. Los amantes de la comida vegetariana podrín disfrutar del sabor de las verduras, los dátiles y frutos secos de la región. No podremos dejar de probar la cerveza local (Dakar) y el vino de palma, un auténtico manjar.
Visitaremos coloridos y agitados mercados donde encontraremos todo tipo de artículos, desde fruta, dulces, artesanía hasta amuletos indígenas. El modo habitual de negociar los precios es el regateo; hay que ser paciente, y acostumbrarse a ello. En los establecimientos el precio suele ser cerrado y también hay tarifas establecidas para la mayoría de transportes en la capital. Pese a ello, es posible el regateo con los taxistas.
Al final de cada jornada sentiremos que las numerosas horas de viaje por carreteras en mal estado, polvo y calor, y las largas caminatas habrán merecido la pena.
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![]() Día 2. Dakar (Barrio Yoff Tonghore) ![]() |
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Día 1. Llegada a Dakar
Salimos de España dirección Senegal, en el extremo oeste de la costa atlántica de África (vuelos directos con Iberia Madrid-Dakar; duración aprox. 5hrs. Las Palmas-Dakar duración aprox. 2hrs 20 min. Vuelos no directos con Iberia, Air Europa y Air Senegal, duración media aprox. 12 hrs 30). En Dakar, muchos de los vuelos llegan y salen de noche.
Dakar, principal eje de la cultura africana moderna y crisol de culturas, y siempre ligada al famoso Rally Dakar, será nuestro punto de partida hacia País Bassari: zona situada al sureste del país, donde han quedado resguardados los restos de cultura tradicional precolonizadora. La importancia histórica de la capital viene unidad a la de Saint Louis, ya que Dakar fue una importante puerta de acceso de los colonos franceses hacia el interior del continente, albergando así grandes influencias europeas.
Recomendamos que se tenga ya un taxi contratado a la llegada, puesto que es casi imposible negociar un precio razonable si improvisamos nuestra llegada. Cuando los taxistas ven a un turista los precios se suelen disparar de manera abismal
Por la cercanía al aeropuerto, recomendamos pasar la primera noche en Cap Ouest Hotel, situado al norte de la ciudad, lo cual nos evitará los monumentales atascos a la entrada de Dakar; ideal incluso para iniciar el viaje hacia País Bassari sin pasar por la ciudad. Coste del taxi 1,500 CFA/2,5€ aprox.
El restaurante del Cap Ouest Hotel ofrece especialidades locales y parrilladas. El plato estrella es el Thieboudienne, plato nacional de pescado acompañado con una base de arroz y sazonado con una sabrosa salsa.
En la avenida principal de Dakar encontraremos diversos bares y locales donde podremos también tomar algo. En la mayoría de los bares, locales y hoteles encontraremos El Dakarois, un pequeño folleto gratuito que propone una programación cultural y musical muy completa.
Recomendamos llevar dinero en metálico suficiente o cheques de viaje. No obstante, en el mismo aeropuerto dispondremos de servicios bancarios y de cambio de divisas, entre otros tantos servicios.
Advertimos de que la comunicación satélite funciona con ciertas restricciones.
Día 2. Dakar (Barrio Yoff Tonghore)
Este día hay que dedicarlo a cerrar las diferentes gestiones del viaje entre las que, aparte de contratar el trasporte, es esencial cambiar el dinero a moneda nacional CFA y comprar una tarjeta de teléfono móvil local.
El cambio de moneda se puede hacer en cualquier casa de cambio o banco. Hay que tener en cuenta que el cambio oficial es de 1 EUR = 655,9 CFA (este cambio no varía ya que la moneda está intervenida por el gobierno y no cotiza en ningún mercado).
En relación a la tarjeta de móvil local, en casi todas las tiendas venden tarjetas de prepago. Hay que comprar primero una tarjeta SIM y posteriormente una tarjeta con la recarga que queráis. Llamar internamente en Senegal es muy barato (es importante acordarse de llevar un móvil liberado).
Si os apetece cambiar de hotel podéis optar por la residencia Ikeku, casa de huéspedes propiedad de un español y regentado por dos mujeres, que se encuentra muy cerca del aeropuerto, a tan sólo 2 minutos en taxi. El alojamiento está inmerso en el barrio de pescadores de Yoff Tonghor y es muy recomendable acercarse a la playa donde están todas las canoas de los pescadores y ver cómo llegan con el pescado, lo subastan y lo venden en un mercado allí mismo.
Las gestiones os llevarán toda la mañana pero podéis aprovechar la tarde para hacer una visita a la Ille de Goreé, situada frente a la costa de Dakar y que se utilizó en el tiempo de la esclavitud como punto de recuento y acondicionamiento de los esclavos que se enviaban a Europa y América. Actualmente la isla es completamente turística, alberga los vestigios y edificios de aquella época (declarada Patrimonio de la Humanidad en 1978). Para acceder a la isla es necesario coger un ferri en el puerto de Dakar.
Aunque podríamos realizar la ruta perfectamente en transporte público, recomendamos alquilar un coche con guía, entre otros motivos debido al mal estado en el que se encuentran las carreteras, las condiciones climatológicas, el tráfico en las ciudades o la mala o nula señalización. En el aeropuerto encontraremos diversas compañías.
Podéis contratar directamente un chófer. Se recomienda Paul Fode Cisse. (mail:Senegal.est@gmail.com o westafricantracks@gmail.com) que habla perfectamente el español y conoce bien el país.
Quien opte por el transporte público tendrá a su disposición varias opciones: microbuses de hasta 14 plazas o autobuses de Ndiaga-Ndiaye de 32 plazas, pero pueden resultar incómodos y los trayectos a veces se vuelven interminables. En la estación de autobuses de Gare Routier encontraremos multitud de taxi-brousse (Peugeot-taxi o Septplaces), antiguos Peugeots de 7 plazas. Si optáis por contratar una furgoneta, es importante que la furgoneta tenga más plazas de las que necesitéis ya que hay que contar con lo que ocupa el equipaje. La empresa Cap Tours está regentada por un español y dispone de una buena flota de vehículos con conductor. La persona de contacto de Cap Tours es Agustín García (telf:+221775290300.) Es muy importante asegurarse de que la agencia donde contratáis el transporte se haga cargo de la sustitución del vehículo en caso de avería ya que es frecuente que los vehículos se averíen.
Día 3. Tambacounda
Conviene levantarse muy temprano pues la ruta hasta Tambacounda es larga y dura debido al mal estado de la carretera. Salimos del caótico Dakar, tomando la carretera N1, que atraviesa el país hasta llegar a las fronteras con Malí. Recorreremos cerca de 470Km, lo que nos llevará de 5 a 8 horas.
Si viajamos en transporte público, el viaje se demorará unas horas más: minibuses (de 7 a 10 horas) y taxi-brousse (de 5 a 6 horas).
Por el camino, se recomienda hacer una parada en el milenario bosque de Baobab de Bandia y hacer una visita a la Fundación Uniendo Esperanzas (Kaolack). En el restaurante Le Relais podremos comer algo.
Avanzando en el camino veremos los campos de mijo, maíz y cacahuete. Son muchos los poblados rurales de chozas y alegres mercados que encontraremos, donde la gente es espontánea y sonriente. En la misma carretera encontraremos varios puestos donde comprar fruta, cacahuetes, verduras, pan y huevos.
Tambacounda es uno de los destinos más frecuentados por los turistas del país. Su capital se encuentra en un importante cruce de caminos del África Occidental. Su interés es fundamentalmente étnico y cultural, y destaca la danza y el "djembe", instrumento de percusión típicamente senegalés.
La mejor manera de conocer la ciudad es recorrerla a pie. Sitios tan interesantes como la estación de tren enmarcada en hierro, el Hôtel de la Gare y el edificio colonial de la Prefectura son considerados unos de los mayores atractivos del país.
Los pueblos cercanos a las fronteras de Malí, Gambia y Guinea han sido lugar de asentamiento de multitud de comunidades y pueblos desde tiempos remotos. Loa habitantes de esta región se han ido desplazando poco a poco a los núcleos urbanos colindantes, y es por ello que la ciudad es hoy día, hogar para pueblos malinké, bambara, bassari, etc. Aunque el ambiente no es muy animado, será fascinante conocer gente que nos hable sobre la historia de la región. La zona es calurosa y húmeda.
Este es el único lugar de la región en el que se dispone de servicios bancarios, por ello se recomienda cambiar divisas.
En Tambacounda recomendamos el Hotel Le Relais. El Niji Hotel y el Hotel Asta Kebe, aunque no están dentro del programa, también ofrecen confortables habitaciones y excelentes servicios a precios bastante asequibles. Cualquiera de ellos ofrece menús con platos típicos. Podéis comer en el restaurante Le Relais du Rail, restaurante económico y regentado por una mujer emprendedora, que ofrece menú del día.
En Mama Coumba encontraremos un moderno lugar donde disfrutar de un ambiente agradable y relajado, y dónde quizás tendremos la posibilidad de disfrutar de la danza al ritmo del “djembe”.
Día 4. P.N. Niokolo Koba
Nuestra próxima parada nos lleva al Parque Nacional de Niokolo Koba, situado en la región de Kolda y linda al sur con Guinea Conakry y con el Río Gambia por el sudeste y noroeste. Declarado Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad (1981) ha sido incluido en la Lista de Patrimonio de la Humanidad en peligro. Se trata del mayor parque nacional de la región, y uno de los espacios protegidos más grandes del continente africano, con un área de extensión de 913.000 ha. Célebre por su gran vida silvestre, pues protege a 1500 especies de plantas, 70 de mamíferos, 370 de aves y 50 de peces, se ha convertido en una de los principales destinos turísticos de la región.
Antes de emprender el viaje, recomendamos visitar la oficina central del parque en Tambacounda, donde podremos obtener información ampliada, y con suerte reservar el acceso al mismo.
Salimos por la carretera principal dirección sur hasta alcanzar la bifurcación que nos dirige a la N7 (dcha), y continuamos todo recto hasta alcanzar Niokolo Koba. Al cabo de 83 km, en Dar Salam, a la derecha, un cruce lleva al campamento de Simenti, donde podremos parar a descansar y tomar algo. Su restaurante destaca no sólo por su oferta gastronómica, sino por las excelentes vistas al río Gambia. Se estima una duración aproximada de una hora de pista para alcanzar Simenti.
A pesar de que en los últimos años ha sufrido un gran abandono, Niokolo Koba mantiene su belleza, que merece una visita. Abierto entre diciembre y mayo, durante la temporada seca, abril y mayo son los dos mejores meses para visitar el lugar, pues a pesar de ser estos los meses más calurosos, es el momento en el que podremos divisar un mayor número de animales entre los que se incluyen elefantes, leones, leopardos, hipopótamos, cocodrilos, cobos y cobos acuáticos, kudús, etc. Pero no siempre es posible contemplarlos, sobre todo y en particular los elefantes, cuya población ha disminuido drásticamente a causa de la caza furtiva. La vegetación exhuberante y variada del parque constituye el perfecto hábitat para estas especies.
Es preciso disponer de vehículo para acceder al parque y en ningún caso está permitido desplazarse a pie. Los viajeros sin automóvil pueden recorrer el parque en transporte público o en visitas organizadas.
Muy cerca de la entrada al parque se encuentra el campamento Dar Salam, regentado por una mujer encantadora, que además cocina exquisita comida senegalesa. Es el punto de partida perfecto para iniciar nuestra visita al parque.
El Camp Amie des Natives, regentado por una asociación local, o el campamento de Wassadou (no incluido en el programa), a la orilla del río Gambia y, son también excelentes opciones. Existen otras instalaciones hoteleras en Badi, además de varias zonas de acampada.
Se recomienda llevar ropa de algodón y calzado cómodo, gafas de sol, gorro, cantimplora, linterna con pilas, protector solar y repelente contra los insectos. En cuanto al material fotográfico se recomienda venir bien preparado desde España. Resulta difícil encontrar suministro (de peor calidad y considerablemente más caro).
Día 5. Kedougou
Retomando la misma carretera (N7) nos desplazamos hasta Kedougou, capital de la región homónima y cruce de caminos entre Guinea y Malí. Se sitúa en el límite de dos eco-regiones: la sabana sudanesa occidental y el mosaico forestal guineano. El trayecto nos premiará con una hermosa panorámica del paisaje de sabana y colinas, típico de la región del extremo sudeste del país. Recomendamos evitar conducir a última hora de la tarde pues las vías son ocupadas por peatones y animales sin precaución alguna. Es aconsejable, además, mantener una velocidad aprox. de 50km/h y reducirla a medida que nos aproximemos a las inmediaciones de Kedougou; donde posiblemente encontraremos los gendarmes (cuerpo militar) con los radares de velocidad. Advertimos de las malas condiciones en las que se encuentra la carretera.
Kedougou, célebre por su frenética actividad minera, es una vibrante ciudad, que ha sabido mantener el ambiente relajado típicamente senegalés. Sus polvorientas calles y colorido mercado dan a la aldea el aspecto típico de una pequeña capital africana. En el mercado encontraremos telas, cestos, artesanías y artículos importados de Guinea a precios muy asequibles, además de otros objetos como los 'grisgrís' (amuletos).
En la misma capital, a diferencia de otras aldeas vecinas, encontraremos todo un abanico de servicios: un puesto de gasolina, un centro de salud, una farmacia, teléfonos públicos y un ciber con conexión a internet.
El agradable carácter de los lugareños hace aún más atractivo este maravilloso y misterioso lugar. Proponemos disfrutar de este maravilloso entorno de una forma más relajada mediante un safari fotográfico por los alrededores de la ciudad, o disfrutar de un paseo por el río Gambia a bordo de una embarcación tradicional.
A escasos kilómetros de Kedougou encontraremos un excelente lugar donde pasar la noche: Chez Leontin. Este campamento está regentado por una joven e inteligentísima emprendedora bedik que realiza platos típicos como thieboudienne o el pollo yassa marinado en limón con cebolla y arroz.
Desde el mismo campamento es posible ver de lejos grupos de chimpancés que habitan en el valle cercano. Con suerte, presenciaremos las espectaculares manifestaciones culturales que ponen de relieve algunas de las costumbres ancestrales de estas tribus. Los Bédik y Bassari, inmejorables artesanos de la región, conservan intactas numerosas festividades como los ritos de iniciación o de la cosecha. Ver cómo sus danzas tribales y hermosas máscaras Melinkes conectan al hombre con la naturaleza será todo un espectáculo. No dejará de sorprendernos su peculiar aspecto físico (narices y orejas perforadas y llamativos atuendos y collares), que les diferencian de otras etnias locales.
Día 6. Iwol- Andiel
Nuestro próximo destino se sitúa a unos 20 km al oeste de Kedougou, Iwol, una de las zonas más recónditas del África occidental que conserva vivas las tradiciones más ancestrales de la región. Para acceder a los poblados de Iwol y Andiel hay que realizar un trekking de unas 4 horas. Podéis contratar en el mismo campamento de Chez Leontine a Marc Keita como guía. Marc es el hermano de Leontine y habla español.
Tras recorrer durante aprox. una hora la polvorienta pista que une Kedougou con Salemata, (dirección oeste), nos dispondremos a subir caminando hasta la cima de la montaña, lugar donde se asienta la aldea. Recomendamos salir del campamento a primera hora del día.
El primer pueblo que os encontraréis es Andiel. En todos los pueblos aunque se traiga un guía, ellos te ofrecen un guía local que te puede hacer un recorrido por el pueblo a cambio de una pequeña propina (se la dará directamente vuestro guía).
Seguimos el sendero montaña arriba hasta llegar al pueblo de Iwol. El sendero transcurre entre enormes rocas y Baobabs grandiosos, y te permite ver todo el valle de Kedougou. A nuestra llegada, será Juan Bautista, jefe de la adea, quien nos recibirá y amenizará la visita con interesantes historias y anécdotas del lugar. Nos sorprenderá el gran espíritu superviviente que caracteriza a este pueblo, que en tiempos remotos ascendieron a las montañas escapando de la influencia islámica del Reino de Guinea. En la aldea, destaca la presencia de un gigantesco y poderoso baobab de más de 700 años. Sus frutos sirven de sustento a la comunidad y de remedio preventivo a la malaria. Al otro lado, encontraremos el otro guardián de la aldea: una ceiba, que, según la tradición bedik, contiene un demonio maligno que no permite sentarse a su sombra.
De regreso, proponemos visitar la aldea de Ibel, situada a los pies de Iwol. Para pernoctar recomendamos regresar a Chez Leontine o dirigirnos a la aldea de Dindifello y alojarnos en el campamento de Le Dogom De Foutard. Para ir al campamento es necesario contratar un chofer con 4x4 ya que el camino es pista de tierra. El mismo chofer de Cap Tours, os contratará a un chofer local que tenga un 4x4 (esto hay que pagarlo aparte), el precio debe rondar como máximo los 65.000 CFA que son unos 100 EUR.
Día 7. Dindifello
Durante este día realizaremos un bonito paseo tras un sendero de poco menos de 2 km para alcanzar la famosa caída de agua de Dindefelo, que toma su fuente en las montañas del Fouta Djalon y al final de la cual se forma una preciosa laguna. El agua cae desde lo alto entre lianas y árboles que cubren las paredes de la montaña. Podremos bañarnos y/o ascender hasta la cima de la montaña para apreciar el inicio de la misma y contemplar la belleza de la meseta que yace a sus pies. Una vez en la cima, no podemos dejar de visitar las profundas cuevas que sirvieron de cobijo a estos pueblos nómadas.
El hermoso sistema montañoso que custodia Dindefello dio nombre a la aldea, que en el dialecto de los Peul (puluar) significa “al lado de la montaña”.
Dindefelo, un enclave estratégico y fundamental en la región de Kedougou y todo Senegal Oriental, es el hogar de los Peul, etnia de religión musulmana y que hasta nuestros días viene practicando un modo de vida nómada. Los peul o fulani, de finos y alargados rasgos, son el pueblo nómada más grande del mundo (30 millones; dispersos por toda África occidental), y uno de los primeros grupos africanos en convertirse al Islam. Su economía está basada en el ganado vacuno, es por ello que no debe extrañarnos encontrar un gran número de vacas a lo largo del recorrido.
Proponemos visitar la Reserva Natural Comunitaria de Dindefello (RNCD), iniciativa comunitaria que está tratando de fomentar e implementar medidas de conservación de animales en peligro de extinción.
El Instituto Jane Goodall España esta apoyando estas iniciativas con un proyecto para la conservación de algunas de las últimas familias de chimpancés que quedan en esta zona de África.
Con suerte asistiremos al Tabaski o la Fête du Mouton, una de las fiestas tradicionales más esperada por esta etnia musulmana, y celebrada por toda la comunidad, incluidos cristianos y animistas.
Otro trekking, al que también os puede acompañar Marc Keita, sale directamente del campamento de Le Dogom De Foutard y os llevará hasta el pueblo de Dande. Se trata de un sendero que sube en vertical entre rocas y baobabs. Los habitantes de la zona lo realizan a diario para comprar víveres y suministros para su día a día. El único acceso al pueblo es este sendero.
Desde la cima, y rodeando el pueblo de Dande, el treking nos lleva a visitar “Les Grottes”, las cuevas, donde veremos la fuente de agua que origina la cascada de Dindifello.Tras atravesar una verde y extensa pradera se llega a un acantilado desde el que se aprecian unas afiladas rocas, “Les Dents de Dande”. Como es costumbre antes de llegar al pueblo de Dande hay una humilde cabaña donde te dan un ticket para acceder a esta zona por el precio de 1.000 CFA por persona.
Día 8. Salemata
Nos desplazaremos hasta Ibel, donde retomaremos la carretera secundaria que une Kedougou con Salemata. En apenas unas horas habremos llegado a nuestra próxima parada: Salemata, situada a 80 km de Kedougou.
Quizás sea este uno de los caminos que recorreremos más traqueteantes, pero más bellos y que más merezcan la pena: una pista polvorienta e interminable con unas vistas preciosas del interminable horizonte, y a ambos lados mujeres y niños caminando, portando en sus cabezas coloridos cestos cargados de mercancías listas para vender en el mercado de la aldea. Lo más recomendable es desplazarse en 4x4, y más si viajamos en época de lluvias.
Rodeado de preciosas vistas de la sabana y el macizo de Fouta Jalong (Guinea Conakry), Salemata forma parte de los pequeños pueblos de etnia fula y bassari donde enormes 'baobabs' y 'fromagers' dan sombra a pequeñas cabañas de planta circular, hechas a base de paja y barro, y en torno a las cuales se desenvuelve gran parte de la vida de estos pueblos, fuertemente arraigados a sus tradiciones.
Tendremos el gusto de conocer a sus encantadoras gentes, que nos sorprenderán con innumerables curiosidades sobre su vida, su marcada estructura social jerarquizada, donde la sociedad está por encima de la familia, su educación y las diferentes etapas de desarrollo personal a superar hasta convertirse en integrantes de la etnia de pleno derecho (los más ancianos se ocupan de la enseñanza de los más jóvenes), su arquitectura, su economía de subsistencias (basada en el foigno, el mijo, el maíz y la recolección de frutos del bosque), sus espectaculares rituales animistas que conectan con la naturaleza y el más allá, los fetiches y otros muchos detalles que nos harán viajar al pasado. Si algo nos maravillará será la inteligencia, educación y el saber estar de los más pequeños de la comunidad.
Recorreremos el agitado mercado de Salemata, repleto de compradores y vendedores, muchos procedentes de lejanas aldeas del otro lado de la frontera, donde todo se compra y se vende. No podremos resistirnos a comprar las sabrosas y dulces pastas rellenas de frutos secos.
Si disponemos de tiempo, Gaegui, Edinn Banfarato, Kekreti, Dar Salam, Mbass, Nangare Peul y Guemou son algunas de las aldeas que encontraremos a poca distancia de Salemata, y que bien merecen una visita.
Para pernoctar recomendamos el Campamento Chez Gilbert.
También podréis conocer de primera mano las costumbres alimenticias y las materias primas con las que se alimentan los lugareños. No podremos dejar de probar el vino de palma, elaborada con productos 100% locales. El sabor suave y dulce propio de la sustancia al ser recogida directamente de la palma, se vuelve más amargo pasado un tiempo.
Día 9. Ethiolo
Continuamos la ruta hasta Ethiolo, tierra próspera en agricultura, fuertemente arraigada a sus tradiciones. El acceso a esta aldea bassari es especialmente difícil dado el penoso estado en el que se encuentra la carretera. En cambio, el camino a la misma merece mucho la pena, pues discurre por un precioso valle donde encontraremos modestos campos de cultivo de maíz, algodón, mijo, cacahuetes y calabazas.
Desde Salemata son aproximadamente 11 km en coche (4x4), andando unos 7 km aproximadamente. El entorno es idílico. A nuestra llegada, nos recibirá el jefe de la aldea: Tian Tian, quién, como en otras ocasiones, nos introducirá en la historia y cultura del lugar. Será muy interesante poder compartir con los lugareños tareas cotidianas tales como el constante quehacer de las mujeres machacando el millo o el arroz, o ir a por agua a los pozos de aldeas próximas, preparar la comida, etc. Pero si algo nos resultará curioso es la cantidad de niños que habitan la aldea; todo un ejemplo de educación, pues da gusto hablar y jugar con ellos.
Aunque se trata de un pueblo cristiano, mantiene un interesante culto animista a las Máscaras, que en este caso evocan a los seres que viven en el bosque.
En el mismo Ethiolo podremos conocer a uno de los artistas más preciados de la etnia Bassari: Dominique y con un poco de suerte podréis ver las famosas máscaras que realiza y que los más jóvenes exhiben durante el ritual de iniciación.
El único alojamiento disponible es Chez Balinghor, donde todos los detalles están cuidados con esmero. Si el tiempo lo permite, se puede cenar al raso disfrutando del cielo estrellado. Balinghor es una persona digna de conocer por su sabiduría y simpatía. Tiene además una pequeña tienda de souvenirs donde se pueden adquirir máscaras Bassari.
Los más aventureros, gracias a la gentileza de los lugareños, podrán acampar al aire libre en los terrenos de algunas de las dependencia familiares. De modo que conviene añadir al equipaje un buen saco de dormir. Se recomienda avisar con antelación en los campamentos si se va a dormir, comer o a cenar para que puedan aprovisionarse y prepararlo con tiempo, especialmente en aquellos más inaccesibles, pues en temporada baja (durante el verano) no suele haber problemas para dormir pero aun así es bueno que sepan de nuestra llegada para poder proveerse de los recursos necesarios. Por respeto a estas comunidades, es preferible no tomar fotografías; de hacerlohay que pedir antes permiso a la personas.
En los alrededores de la aldea encontraremos otros dos interesantes poblados: Ebarak y Oubadji.
Día 10. Mako
A la mañana siguiente viajaremos hasta Mako, situada en el límite del Parque Nacional del Niokolo Koba y de la Zona de Interés cinegético de la Faleme.
Aunque podría considerarse un establecimiento base más para la visita al parque, puesto que se emplaza en las inmediaciones del Niokolo Koba, merece la pena establecerse al menos un día en este pueblo, emplazado a orillas del río Nieriko, y maravillarse con la actividad que han llevado a cabo Campamentos Solidarios.
Pasearemos tranquilamente por estos hermosos parajes, tomaremos un contacto más directo con la población local, con quien disfrutaremos de animadas conversaciones y de la agradable compañía de los niños. Con suerte podremos asistir a alguna fiesta local y saborear la danza africana.
Proponemos una visita a la sede de la Asociación Española de Ecoturismo Activo "Campamentos Solidarios", organismo sin ánimo de lucro cuyo fin es contribuir al desarrollo sostenible mediante el turismo. Su tarea consiste en construir, poner en funcionamiento y mantener campamentos ecológico-turísticos, que sirvan como foco generador de empleo local y de recursos para las familias. Son construidos y gestionados conjuntamente con personas autóctonas, y situados en zonas con escasos recursos económicos y con un alto valor ecológico, etnológico o artístico. El Campamento de Badian (en Mako) es un perfecto ejemplo en práctica de sus proyectos.
No dejará de sorprendernos la riqueza cultural de los últimos nómadas animistas (fulanis y mandingas), que hace un tiempo llegaron a las cercanas montañas que custodian el espacio colindante. La música es una parte integral de su cultura, lo cual anima significativamente el ambiente de pueblos como Mako, especialmente en las noches de los viernes. A unos 5 km aproximadamente encontraremos sus pintorescos poblados, situados sobre la cima de las montañas, tras ser desplazados por las corrientes islamistas.
Esta localidad, de indescriptible belleza paisajística, está poblada fundamentalmente por agricultores y pastores de cebús de la etnia Peul. Proponemos continuar la jornada visitando los pueblos Malinké. De regreso, podríamos dar un paseo por el pueblo de Mako, y recorrer sus pequeñas tiendas, donde es posible adquirir todo tipo de productos locales: desde alimentos hasta recuerdos de artesanía local.
Encontraremos algunos bares y locales donde poder degustar platos de tradición puramente senegalesa con fuertes influencias de la región, elaborados a base de productos autóctonos (arroz acompañado de pescado, carne, pollo, verduras...). Si visitamos el lugar un sábado no podremos dejar de acudir al mercado y disfrutar de su animado ambiente.
Para aquellos que aún guarden energías proponemos un trekking nocturno a orillas del río Nieriko para observar a los hipopótamos, único momento del día en el que se dejan ver. En la época de lluvias es más difícil verlos al subir el nivel de las agua. El mismo campamento nos proporcionarán un guía local que nos acompañará amenizando el recorrido con curiosas historias y anécdotas del lugar (Mussa es el gran conocedor del lugar).
Día 11. Dakar
Nuestra última parada nos desplazará de nuevo hasta la capital, situada a 650 km aproximadamente de Mako desde donde tomaremos el vuelo de regreso a España.
Debido a que Dakar está experimentando un rápido crecimiento y el tráfico es un desastre, recomendamos evitar salir hacia el aeropuerto en horas punta, ya que un trayecto de aprox. 25 minutos puede llegar a convertirse en 2 horas. Durante el camino, si disponemos de tiempo suficiente, recomendamos visitar el emblemático pueblo de Joal-Fadiouth, lugar de origen del célebre presidente-poeta Leopold Sedar Senghor, y una de los pueblos más hermosos del litoral. Se trata de la curiosa unión entre la ciudad continental (Joal) y una isla artificial formada por conchas (Fadiouth), a la que se accede por un puente de madera.
Una vez en Dakar las opciones de ocio y turismo se multiplican. Se trata de una ciudad relativamente pequeña y con una estructura urbana de fácil recorrido, es por ello que os animamos a callejear y disfrutar de su colorida y agitada vida, exótica mezcla de raíces africanas con importantes influencias europeas. Para muchos, una de las ciudades más acogedoras y hermosas del continente africano. Destaca la Plaza de la Independencia, la Gran Mezquita, el Museo de Ifan, el Museo Nacional, el Palacio Presidencial de la República, La Estatua del Renacer Africano, el Zoológico o el Parque Botánico.
Pero si por algo es célebre la capital es por la cantidad y calidad de sus mercados: el de Sandaga y el de Kermel, los dos más famasos, además de los de Tylene y Soumbedioune. Dakar ofrece una interesantísima artesanía local con coloridos batiks (telas) pintados a mano, esculturas de marfil y madera, pinturas naif, atuendos de oro, bronce y plata, collares de perlas, brazaletes y objetos de cuero, trajes folklóricas, instrumentos musicales, entre otros muchos.
Si lo que preferimos es disfrutar de un día de relax antes de tomar el vuelo de regreso recomendamos visitar la conocida playa de Bel Air o la excelente playa de l'Anse Bernard.
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Isla de Gorèe
A tres kilómetros de la costa de Dakar, se ubica la isla de Gorèe, de 17 hectáreas, uno de los principales mercados de esclavos entre los siglos XVI y XIX. La isla de Gorèe, junto con la posición estratégica de Dakar, hicieron que gran parte del comercio de esclavos se realizara por las costas senegaleses.
Desde el puerto de Dakar, cada media hora hay un ferry hacia Gorèe. Se trata de una isla encantadora, con una pequeña playa ideal para el baño y preciosos edificios coloniales de llamativos colores.
Día 1. Llegada a Dakar
Salimos de España dirección Senegal, en el extremo oeste de la costa atlántica de África (vuelos directos con Iberia Madrid-Dakar; duración aprox. 5hrs. Las Palmas-Dakar duración aprox. 2hrs 20 min. Vuelos no directos con Iberia, Air Europa y Air Senegal, duración media aprox. 12 hrs 30). En Dakar, muchos de los vuelos llegan y salen de noche.
Dakar, principal eje de la cultura africana moderna y crisol de culturas, y siempre ligada al famoso Rally Dakar, será nuestro punto de partida hacia País Bassari: zona situada al sureste del país, donde han quedado resguardados los restos de cultura tradicional precolonizadora. La importancia histórica de la capital viene unidad a la de Saint Louis, ya que Dakar fue una importante puerta de acceso de los colonos franceses hacia el interior del continente, albergando así grandes influencias europeas.
Recomendamos que se tenga ya un taxi contratado a la llegada, puesto que es casi imposible negociar un precio razonable si improvisamos nuestra llegada. Cuando los taxistas ven a un turista los precios se suelen disparar de manera abismal
Por la cercanía al aeropuerto, recomendamos pasar la primera noche en Cap Ouest Hotel, situado al norte de la ciudad, lo cual nos evitará los monumentales atascos a la entrada de Dakar; ideal incluso para iniciar el viaje hacia País Bassari sin pasar por la ciudad. Coste del taxi 1,500 CFA/2,5€ aprox.
El restaurante del Cap Ouest Hotel ofrece especialidades locales y parrilladas. El plato estrella es el Thieboudienne, plato nacional de pescado acompañado con una base de arroz y sazonado con una sabrosa salsa.
En la avenida principal de Dakar encontraremos diversos bares y locales donde podremos también tomar algo. En la mayoría de los bares, locales y hoteles encontraremos El Dakarois, un pequeño folleto gratuito que propone una programación cultural y musical muy completa.
Recomendamos llevar dinero en metálico suficiente o cheques de viaje. No obstante, en el mismo aeropuerto dispondremos de servicios bancarios y de cambio de divisas, entre otros tantos servicios.
Advertimos de que la comunicación satélite funciona con ciertas restricciones.
Día 2. Dakar (Barrio Yoff Tonghore)
Este día hay que dedicarlo a cerrar las diferentes gestiones del viaje entre las que, aparte de contratar el trasporte, es esencial cambiar el dinero a moneda nacional CFA y comprar una tarjeta de teléfono móvil local.
El cambio de moneda se puede hacer en cualquier casa de cambio o banco. Hay que tener en cuenta que el cambio oficial es de 1 EUR = 655,9 CFA (este cambio no varía ya que la moneda está intervenida por el gobierno y no cotiza en ningún mercado).
En relación a la tarjeta de móvil local, en casi todas las tiendas venden tarjetas de prepago. Hay que comprar primero una tarjeta SIM y posteriormente una tarjeta con la recarga que queráis. Llamar internamente en Senegal es muy barato (es importante acordarse de llevar un móvil liberado).
Si os apetece cambiar de hotel podéis optar por la residencia Ikeku, casa de huéspedes propiedad de un español y regentado por dos mujeres, que se encuentra muy cerca del aeropuerto, a tan sólo 2 minutos en taxi. El alojamiento está inmerso en el barrio de pescadores de Yoff Tonghor y es muy recomendable acercarse a la playa donde están todas las canoas de los pescadores y ver cómo llegan con el pescado, lo subastan y lo venden en un mercado allí mismo.
Las gestiones os llevarán toda la mañana pero podéis aprovechar la tarde para hacer una visita a la Ille de Goreé, situada frente a la costa de Dakar y que se utilizó en el tiempo de la esclavitud como punto de recuento y acondicionamiento de los esclavos que se enviaban a Europa y América. Actualmente la isla es completamente turística, alberga los vestigios y edificios de aquella época (declarada Patrimonio de la Humanidad en 1978). Para acceder a la isla es necesario coger un ferri en el puerto de Dakar.
Aunque podríamos realizar la ruta perfectamente en transporte público, recomendamos alquilar un coche con guía, entre otros motivos debido al mal estado en el que se encuentran las carreteras, las condiciones climatológicas, el tráfico en las ciudades o la mala o nula señalización. En el aeropuerto encontraremos diversas compañías.
Podéis contratar directamente un chófer. Se recomienda Paul Fode Cisse. (mail:Senegal.est@gmail.com o westafricantracks@gmail.com) que habla perfectamente el español y conoce bien el país.
Quien opte por el transporte público tendrá a su disposición varias opciones: microbuses de hasta 14 plazas o autobuses de Ndiaga-Ndiaye de 32 plazas, pero pueden resultar incómodos y los trayectos a veces se vuelven interminables. En la estación de autobuses de Gare Routier encontraremos multitud de taxi-brousse (Peugeot-taxi o Septplaces), antiguos Peugeots de 7 plazas. Si optáis por contratar una furgoneta, es importante que la furgoneta tenga más plazas de las que necesitéis ya que hay que contar con lo que ocupa el equipaje. La empresa Cap Tours está regentada por un español y dispone de una buena flota de vehículos con conductor. La persona de contacto de Cap Tours es Agustín García (telf:+221775290300.) Es muy importante asegurarse de que la agencia donde contratáis el transporte se haga cargo de la sustitución del vehículo en caso de avería ya que es frecuente que los vehículos se averíen.
Día 3. Tambacounda
Conviene levantarse muy temprano pues la ruta hasta Tambacounda es larga y dura debido al mal estado de la carretera. Salimos del caótico Dakar, tomando la carretera N1, que atraviesa el país hasta llegar a las fronteras con Malí. Recorreremos cerca de 470Km, lo que nos llevará de 5 a 8 horas.
Si viajamos en transporte público, el viaje se demorará unas horas más: minibuses (de 7 a 10 horas) y taxi-brousse (de 5 a 6 horas).
Por el camino, se recomienda hacer una parada en el milenario bosque de Baobab de Bandia y hacer una visita a la Fundación Uniendo Esperanzas (Kaolack). En el restaurante Le Relais podremos comer algo.
Avanzando en el camino veremos los campos de mijo, maíz y cacahuete. Son muchos los poblados rurales de chozas y alegres mercados que encontraremos, donde la gente es espontánea y sonriente. En la misma carretera encontraremos varios puestos donde comprar fruta, cacahuetes, verduras, pan y huevos.
Tambacounda es uno de los destinos más frecuentados por los turistas del país. Su capital se encuentra en un importante cruce de caminos del África Occidental. Su interés es fundamentalmente étnico y cultural, y destaca la danza y el "djembe", instrumento de percusión típicamente senegalés.
La mejor manera de conocer la ciudad es recorrerla a pie. Sitios tan interesantes como la estación de tren enmarcada en hierro, el Hôtel de la Gare y el edificio colonial de la Prefectura son considerados unos de los mayores atractivos del país.
Los pueblos cercanos a las fronteras de Malí, Gambia y Guinea han sido lugar de asentamiento de multitud de comunidades y pueblos desde tiempos remotos. Loa habitantes de esta región se han ido desplazando poco a poco a los núcleos urbanos colindantes, y es por ello que la ciudad es hoy día, hogar para pueblos malinké, bambara, bassari, etc. Aunque el ambiente no es muy animado, será fascinante conocer gente que nos hable sobre la historia de la región. La zona es calurosa y húmeda.
Este es el único lugar de la región en el que se dispone de servicios bancarios, por ello se recomienda cambiar divisas.
En Tambacounda recomendamos el Hotel Le Relais. El Niji Hotel y el Hotel Asta Kebe, aunque no están dentro del programa, también ofrecen confortables habitaciones y excelentes servicios a precios bastante asequibles. Cualquiera de ellos ofrece menús con platos típicos. Podéis comer en el restaurante Le Relais du Rail, restaurante económico y regentado por una mujer emprendedora, que ofrece menú del día.
En Mama Coumba encontraremos un moderno lugar donde disfrutar de un ambiente agradable y relajado, y dónde quizás tendremos la posibilidad de disfrutar de la danza al ritmo del “djembe”.
Día 4. P.N. Niokolo Koba
Nuestra próxima parada nos lleva al Parque Nacional de Niokolo Koba, situado en la región de Kolda y linda al sur con Guinea Conakry y con el Río Gambia por el sudeste y noroeste. Declarado Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad (1981) ha sido incluido en la Lista de Patrimonio de la Humanidad en peligro. Se trata del mayor parque nacional de la región, y uno de los espacios protegidos más grandes del continente africano, con un área de extensión de 913.000 ha. Célebre por su gran vida silvestre, pues protege a 1500 especies de plantas, 70 de mamíferos, 370 de aves y 50 de peces, se ha convertido en una de los principales destinos turísticos de la región.
Antes de emprender el viaje, recomendamos visitar la oficina central del parque en Tambacounda, donde podremos obtener información ampliada, y con suerte reservar el acceso al mismo.
Salimos por la carretera principal dirección sur hasta alcanzar la bifurcación que nos dirige a la N7 (dcha), y continuamos todo recto hasta alcanzar Niokolo Koba. Al cabo de 83 km, en Dar Salam, a la derecha, un cruce lleva al campamento de Simenti, donde podremos parar a descansar y tomar algo. Su restaurante destaca no sólo por su oferta gastronómica, sino por las excelentes vistas al río Gambia. Se estima una duración aproximada de una hora de pista para alcanzar Simenti.
A pesar de que en los últimos años ha sufrido un gran abandono, Niokolo Koba mantiene su belleza, que merece una visita. Abierto entre diciembre y mayo, durante la temporada seca, abril y mayo son los dos mejores meses para visitar el lugar, pues a pesar de ser estos los meses más calurosos, es el momento en el que podremos divisar un mayor número de animales entre los que se incluyen elefantes, leones, leopardos, hipopótamos, cocodrilos, cobos y cobos acuáticos, kudús, etc. Pero no siempre es posible contemplarlos, sobre todo y en particular los elefantes, cuya población ha disminuido drásticamente a causa de la caza furtiva. La vegetación exhuberante y variada del parque constituye el perfecto hábitat para estas especies.
Es preciso disponer de vehículo para acceder al parque y en ningún caso está permitido desplazarse a pie. Los viajeros sin automóvil pueden recorrer el parque en transporte público o en visitas organizadas.
Muy cerca de la entrada al parque se encuentra el campamento Dar Salam, regentado por una mujer encantadora, que además cocina exquisita comida senegalesa. Es el punto de partida perfecto para iniciar nuestra visita al parque.
El Camp Amie des Natives, regentado por una asociación local, o el campamento de Wassadou (no incluido en el programa), a la orilla del río Gambia y, son también excelentes opciones. Existen otras instalaciones hoteleras en Badi, además de varias zonas de acampada.
Se recomienda llevar ropa de algodón y calzado cómodo, gafas de sol, gorro, cantimplora, linterna con pilas, protector solar y repelente contra los insectos. En cuanto al material fotográfico se recomienda venir bien preparado desde España. Resulta difícil encontrar suministro (de peor calidad y considerablemente más caro).
Día 5. Kedougou
Retomando la misma carretera (N7) nos desplazamos hasta Kedougou, capital de la región homónima y cruce de caminos entre Guinea y Malí. Se sitúa en el límite de dos eco-regiones: la sabana sudanesa occidental y el mosaico forestal guineano. El trayecto nos premiará con una hermosa panorámica del paisaje de sabana y colinas, típico de la región del extremo sudeste del país. Recomendamos evitar conducir a última hora de la tarde pues las vías son ocupadas por peatones y animales sin precaución alguna. Es aconsejable, además, mantener una velocidad aprox. de 50km/h y reducirla a medida que nos aproximemos a las inmediaciones de Kedougou; donde posiblemente encontraremos los gendarmes (cuerpo militar) con los radares de velocidad. Advertimos de las malas condiciones en las que se encuentra la carretera.
Kedougou, célebre por su frenética actividad minera, es una vibrante ciudad, que ha sabido mantener el ambiente relajado típicamente senegalés. Sus polvorientas calles y colorido mercado dan a la aldea el aspecto típico de una pequeña capital africana. En el mercado encontraremos telas, cestos, artesanías y artículos importados de Guinea a precios muy asequibles, además de otros objetos como los 'grisgrís' (amuletos).
En la misma capital, a diferencia de otras aldeas vecinas, encontraremos todo un abanico de servicios: un puesto de gasolina, un centro de salud, una farmacia, teléfonos públicos y un ciber con conexión a internet.
El agradable carácter de los lugareños hace aún más atractivo este maravilloso y misterioso lugar. Proponemos disfrutar de este maravilloso entorno de una forma más relajada mediante un safari fotográfico por los alrededores de la ciudad, o disfrutar de un paseo por el río Gambia a bordo de una embarcación tradicional.
A escasos kilómetros de Kedougou encontraremos un excelente lugar donde pasar la noche: Chez Leontin. Este campamento está regentado por una joven e inteligentísima emprendedora bedik que realiza platos típicos como thieboudienne o el pollo yassa marinado en limón con cebolla y arroz.
Desde el mismo campamento es posible ver de lejos grupos de chimpancés que habitan en el valle cercano. Con suerte, presenciaremos las espectaculares manifestaciones culturales que ponen de relieve algunas de las costumbres ancestrales de estas tribus. Los Bédik y Bassari, inmejorables artesanos de la región, conservan intactas numerosas festividades como los ritos de iniciación o de la cosecha. Ver cómo sus danzas tribales y hermosas máscaras Melinkes conectan al hombre con la naturaleza será todo un espectáculo. No dejará de sorprendernos su peculiar aspecto físico (narices y orejas perforadas y llamativos atuendos y collares), que les diferencian de otras etnias locales.
Día 6. Iwol- Andiel
Nuestro próximo destino se sitúa a unos 20 km al oeste de Kedougou, Iwol, una de las zonas más recónditas del África occidental que conserva vivas las tradiciones más ancestrales de la región. Para acceder a los poblados de Iwol y Andiel hay que realizar un trekking de unas 4 horas. Podéis contratar en el mismo campamento de Chez Leontine a Marc Keita como guía. Marc es el hermano de Leontine y habla español.
Tras recorrer durante aprox. una hora la polvorienta pista que une Kedougou con Salemata, (dirección oeste), nos dispondremos a subir caminando hasta la cima de la montaña, lugar donde se asienta la aldea. Recomendamos salir del campamento a primera hora del día.
El primer pueblo que os encontraréis es Andiel. En todos los pueblos aunque se traiga un guía, ellos te ofrecen un guía local que te puede hacer un recorrido por el pueblo a cambio de una pequeña propina (se la dará directamente vuestro guía).
Seguimos el sendero montaña arriba hasta llegar al pueblo de Iwol. El sendero transcurre entre enormes rocas y Baobabs grandiosos, y te permite ver todo el valle de Kedougou. A nuestra llegada, será Juan Bautista, jefe de la adea, quien nos recibirá y amenizará la visita con interesantes historias y anécdotas del lugar. Nos sorprenderá el gran espíritu superviviente que caracteriza a este pueblo, que en tiempos remotos ascendieron a las montañas escapando de la influencia islámica del Reino de Guinea. En la aldea, destaca la presencia de un gigantesco y poderoso baobab de más de 700 años. Sus frutos sirven de sustento a la comunidad y de remedio preventivo a la malaria. Al otro lado, encontraremos el otro guardián de la aldea: una ceiba, que, según la tradición bedik, contiene un demonio maligno que no permite sentarse a su sombra.
De regreso, proponemos visitar la aldea de Ibel, situada a los pies de Iwol. Para pernoctar recomendamos regresar a Chez Leontine o dirigirnos a la aldea de Dindifello y alojarnos en el campamento de Le Dogom De Foutard. Para ir al campamento es necesario contratar un chofer con 4x4 ya que el camino es pista de tierra. El mismo chofer de Cap Tours, os contratará a un chofer local que tenga un 4x4 (esto hay que pagarlo aparte), el precio debe rondar como máximo los 65.000 CFA que son unos 100 EUR.
Día 7. Dindifello
Durante este día realizaremos un bonito paseo tras un sendero de poco menos de 2 km para alcanzar la famosa caída de agua de Dindefelo, que toma su fuente en las montañas del Fouta Djalon y al final de la cual se forma una preciosa laguna. El agua cae desde lo alto entre lianas y árboles que cubren las paredes de la montaña. Podremos bañarnos y/o ascender hasta la cima de la montaña para apreciar el inicio de la misma y contemplar la belleza de la meseta que yace a sus pies. Una vez en la cima, no podemos dejar de visitar las profundas cuevas que sirvieron de cobijo a estos pueblos nómadas.
El hermoso sistema montañoso que custodia Dindefello dio nombre a la aldea, que en el dialecto de los Peul (puluar) significa “al lado de la montaña”.
Dindefelo, un enclave estratégico y fundamental en la región de Kedougou y todo Senegal Oriental, es el hogar de los Peul, etnia de religión musulmana y que hasta nuestros días viene practicando un modo de vida nómada. Los peul o fulani, de finos y alargados rasgos, son el pueblo nómada más grande del mundo (30 millones; dispersos por toda África occidental), y uno de los primeros grupos africanos en convertirse al Islam. Su economía está basada en el ganado vacuno, es por ello que no debe extrañarnos encontrar un gran número de vacas a lo largo del recorrido.
Proponemos visitar la Reserva Natural Comunitaria de Dindefello (RNCD), iniciativa comunitaria que está tratando de fomentar e implementar medidas de conservación de animales en peligro de extinción.
El Instituto Jane Goodall España esta apoyando estas iniciativas con un proyecto para la conservación de algunas de las últimas familias de chimpancés que quedan en esta zona de África.
Con suerte asistiremos al Tabaski o la Fête du Mouton, una de las fiestas tradicionales más esperada por esta etnia musulmana, y celebrada por toda la comunidad, incluidos cristianos y animistas.
Otro trekking, al que también os puede acompañar Marc Keita, sale directamente del campamento de Le Dogom De Foutard y os llevará hasta el pueblo de Dande. Se trata de un sendero que sube en vertical entre rocas y baobabs. Los habitantes de la zona lo realizan a diario para comprar víveres y suministros para su día a día. El único acceso al pueblo es este sendero.
Desde la cima, y rodeando el pueblo de Dande, el treking nos lleva a visitar “Les Grottes”, las cuevas, donde veremos la fuente de agua que origina la cascada de Dindifello.Tras atravesar una verde y extensa pradera se llega a un acantilado desde el que se aprecian unas afiladas rocas, “Les Dents de Dande”. Como es costumbre antes de llegar al pueblo de Dande hay una humilde cabaña donde te dan un ticket para acceder a esta zona por el precio de 1.000 CFA por persona.
Día 8. Salemata
Nos desplazaremos hasta Ibel, donde retomaremos la carretera secundaria que une Kedougou con Salemata. En apenas unas horas habremos llegado a nuestra próxima parada: Salemata, situada a 80 km de Kedougou.
Quizás sea este uno de los caminos que recorreremos más traqueteantes, pero más bellos y que más merezcan la pena: una pista polvorienta e interminable con unas vistas preciosas del interminable horizonte, y a ambos lados mujeres y niños caminando, portando en sus cabezas coloridos cestos cargados de mercancías listas para vender en el mercado de la aldea. Lo más recomendable es desplazarse en 4x4, y más si viajamos en época de lluvias.
Rodeado de preciosas vistas de la sabana y el macizo de Fouta Jalong (Guinea Conakry), Salemata forma parte de los pequeños pueblos de etnia fula y bassari donde enormes 'baobabs' y 'fromagers' dan sombra a pequeñas cabañas de planta circular, hechas a base de paja y barro, y en torno a las cuales se desenvuelve gran parte de la vida de estos pueblos, fuertemente arraigados a sus tradiciones.
Tendremos el gusto de conocer a sus encantadoras gentes, que nos sorprenderán con innumerables curiosidades sobre su vida, su marcada estructura social jerarquizada, donde la sociedad está por encima de la familia, su educación y las diferentes etapas de desarrollo personal a superar hasta convertirse en integrantes de la etnia de pleno derecho (los más ancianos se ocupan de la enseñanza de los más jóvenes), su arquitectura, su economía de subsistencias (basada en el foigno, el mijo, el maíz y la recolección de frutos del bosque), sus espectaculares rituales animistas que conectan con la naturaleza y el más allá, los fetiches y otros muchos detalles que nos harán viajar al pasado. Si algo nos maravillará será la inteligencia, educación y el saber estar de los más pequeños de la comunidad.
Recorreremos el agitado mercado de Salemata, repleto de compradores y vendedores, muchos procedentes de lejanas aldeas del otro lado de la frontera, donde todo se compra y se vende. No podremos resistirnos a comprar las sabrosas y dulces pastas rellenas de frutos secos.
Si disponemos de tiempo, Gaegui, Edinn Banfarato, Kekreti, Dar Salam, Mbass, Nangare Peul y Guemou son algunas de las aldeas que encontraremos a poca distancia de Salemata, y que bien merecen una visita.
Para pernoctar recomendamos el Campamento Chez Gilbert.
También podréis conocer de primera mano las costumbres alimenticias y las materias primas con las que se alimentan los lugareños. No podremos dejar de probar el vino de palma, elaborada con productos 100% locales. El sabor suave y dulce propio de la sustancia al ser recogida directamente de la palma, se vuelve más amargo pasado un tiempo.
Día 9. Ethiolo
Continuamos la ruta hasta Ethiolo, tierra próspera en agricultura, fuertemente arraigada a sus tradiciones. El acceso a esta aldea bassari es especialmente difícil dado el penoso estado en el que se encuentra la carretera. En cambio, el camino a la misma merece mucho la pena, pues discurre por un precioso valle donde encontraremos modestos campos de cultivo de maíz, algodón, mijo, cacahuetes y calabazas.
Desde Salemata son aproximadamente 11 km en coche (4x4), andando unos 7 km aproximadamente. El entorno es idílico. A nuestra llegada, nos recibirá el jefe de la aldea: Tian Tian, quién, como en otras ocasiones, nos introducirá en la historia y cultura del lugar. Será muy interesante poder compartir con los lugareños tareas cotidianas tales como el constante quehacer de las mujeres machacando el millo o el arroz, o ir a por agua a los pozos de aldeas próximas, preparar la comida, etc. Pero si algo nos resultará curioso es la cantidad de niños que habitan la aldea; todo un ejemplo de educación, pues da gusto hablar y jugar con ellos.
Aunque se trata de un pueblo cristiano, mantiene un interesante culto animista a las Máscaras, que en este caso evocan a los seres que viven en el bosque.
En el mismo Ethiolo podremos conocer a uno de los artistas más preciados de la etnia Bassari: Dominique y con un poco de suerte podréis ver las famosas máscaras que realiza y que los más jóvenes exhiben durante el ritual de iniciación.
El único alojamiento disponible es Chez Balinghor, donde todos los detalles están cuidados con esmero. Si el tiempo lo permite, se puede cenar al raso disfrutando del cielo estrellado. Balinghor es una persona digna de conocer por su sabiduría y simpatía. Tiene además una pequeña tienda de souvenirs donde se pueden adquirir máscaras Bassari.
Los más aventureros, gracias a la gentileza de los lugareños, podrán acampar al aire libre en los terrenos de algunas de las dependencia familiares. De modo que conviene añadir al equipaje un buen saco de dormir. Se recomienda avisar con antelación en los campamentos si se va a dormir, comer o a cenar para que puedan aprovisionarse y prepararlo con tiempo, especialmente en aquellos más inaccesibles, pues en temporada baja (durante el verano) no suele haber problemas para dormir pero aun así es bueno que sepan de nuestra llegada para poder proveerse de los recursos necesarios. Por respeto a estas comunidades, es preferible no tomar fotografías; de hacerlohay que pedir antes permiso a la personas.
En los alrededores de la aldea encontraremos otros dos interesantes poblados: Ebarak y Oubadji.
Día 10. Mako
A la mañana siguiente viajaremos hasta Mako, situada en el límite del Parque Nacional del Niokolo Koba y de la Zona de Interés cinegético de la Faleme.
Aunque podría considerarse un establecimiento base más para la visita al parque, puesto que se emplaza en las inmediaciones del Niokolo Koba, merece la pena establecerse al menos un día en este pueblo, emplazado a orillas del río Nieriko, y maravillarse con la actividad que han llevado a cabo Campamentos Solidarios.
Pasearemos tranquilamente por estos hermosos parajes, tomaremos un contacto más directo con la población local, con quien disfrutaremos de animadas conversaciones y de la agradable compañía de los niños. Con suerte podremos asistir a alguna fiesta local y saborear la danza africana.
Proponemos una visita a la sede de la Asociación Española de Ecoturismo Activo "Campamentos Solidarios", organismo sin ánimo de lucro cuyo fin es contribuir al desarrollo sostenible mediante el turismo. Su tarea consiste en construir, poner en funcionamiento y mantener campamentos ecológico-turísticos, que sirvan como foco generador de empleo local y de recursos para las familias. Son construidos y gestionados conjuntamente con personas autóctonas, y situados en zonas con escasos recursos económicos y con un alto valor ecológico, etnológico o artístico. El Campamento de Badian (en Mako) es un perfecto ejemplo en práctica de sus proyectos.
No dejará de sorprendernos la riqueza cultural de los últimos nómadas animistas (fulanis y mandingas), que hace un tiempo llegaron a las cercanas montañas que custodian el espacio colindante. La música es una parte integral de su cultura, lo cual anima significativamente el ambiente de pueblos como Mako, especialmente en las noches de los viernes. A unos 5 km aproximadamente encontraremos sus pintorescos poblados, situados sobre la cima de las montañas, tras ser desplazados por las corrientes islamistas.
Esta localidad, de indescriptible belleza paisajística, está poblada fundamentalmente por agricultores y pastores de cebús de la etnia Peul. Proponemos continuar la jornada visitando los pueblos Malinké. De regreso, podríamos dar un paseo por el pueblo de Mako, y recorrer sus pequeñas tiendas, donde es posible adquirir todo tipo de productos locales: desde alimentos hasta recuerdos de artesanía local.
Encontraremos algunos bares y locales donde poder degustar platos de tradición puramente senegalesa con fuertes influencias de la región, elaborados a base de productos autóctonos (arroz acompañado de pescado, carne, pollo, verduras...). Si visitamos el lugar un sábado no podremos dejar de acudir al mercado y disfrutar de su animado ambiente.
Para aquellos que aún guarden energías proponemos un trekking nocturno a orillas del río Nieriko para observar a los hipopótamos, único momento del día en el que se dejan ver. En la época de lluvias es más difícil verlos al subir el nivel de las agua. El mismo campamento nos proporcionarán un guía local que nos acompañará amenizando el recorrido con curiosas historias y anécdotas del lugar (Mussa es el gran conocedor del lugar).
Día 11. Dakar
Nuestra última parada nos desplazará de nuevo hasta la capital, situada a 650 km aproximadamente de Mako desde donde tomaremos el vuelo de regreso a España.
Debido a que Dakar está experimentando un rápido crecimiento y el tráfico es un desastre, recomendamos evitar salir hacia el aeropuerto en horas punta, ya que un trayecto de aprox. 25 minutos puede llegar a convertirse en 2 horas. Durante el camino, si disponemos de tiempo suficiente, recomendamos visitar el emblemático pueblo de Joal-Fadiouth, lugar de origen del célebre presidente-poeta Leopold Sedar Senghor, y una de los pueblos más hermosos del litoral. Se trata de la curiosa unión entre la ciudad continental (Joal) y una isla artificial formada por conchas (Fadiouth), a la que se accede por un puente de madera.
Una vez en Dakar las opciones de ocio y turismo se multiplican. Se trata de una ciudad relativamente pequeña y con una estructura urbana de fácil recorrido, es por ello que os animamos a callejear y disfrutar de su colorida y agitada vida, exótica mezcla de raíces africanas con importantes influencias europeas. Para muchos, una de las ciudades más acogedoras y hermosas del continente africano. Destaca la Plaza de la Independencia, la Gran Mezquita, el Museo de Ifan, el Museo Nacional, el Palacio Presidencial de la República, La Estatua del Renacer Africano, el Zoológico o el Parque Botánico.
Pero si por algo es célebre la capital es por la cantidad y calidad de sus mercados: el de Sandaga y el de Kermel, los dos más famasos, además de los de Tylene y Soumbedioune. Dakar ofrece una interesantísima artesanía local con coloridos batiks (telas) pintados a mano, esculturas de marfil y madera, pinturas naif, atuendos de oro, bronce y plata, collares de perlas, brazaletes y objetos de cuero, trajes folklóricas, instrumentos musicales, entre otros muchos.
Si lo que preferimos es disfrutar de un día de relax antes de tomar el vuelo de regreso recomendamos visitar la conocida playa de Bel Air o la excelente playa de l'Anse Bernard.
¿Quieres más aventura?
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Isla de Gorèe
A tres kilómetros de la costa de Dakar, se ubica la isla de Gorèe, de 17 hectáreas, uno de los principales mercados de esclavos entre los siglos XVI y XIX. La isla de Gorèe, junto con la posición estratégica de Dakar, hicieron que gran parte del comercio de esclavos se realizara por las costas senegaleses.
Desde el puerto de Dakar, cada media hora hay un ferry hacia Gorèe. Se trata de una isla encantadora, con una pequeña playa ideal para el baño y preciosos edificios coloniales de llamativos colores.
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AMIE DES NATIVES Tambacounda | Tambacounda Senegal |
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Campamento gestionado por jóvenes del pueblo de "Ya Kuto" con cabañas de paja y bambú. Ideal como base para visitar el P.N Nikola Koba. |
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CAMPAMENT DAR SALAM Tambacounda | Tambacounda Senegal |
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Situado a la entrada del Parque Nacional Niokolo koba, ideal para visitar el parque. Recomendable probar su exquisita comida senegalesa. |
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CAMPAMENTO BADIAN Mako | Tambacounda Senegal |
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Campamento construido al lado del río Gambia por La Asociación Española de Ecoturismo Activo "Campamentos Solidarios”. Ideal para turismo de aventura. |
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CAMPAMENTO CHEZ BALINGHOR Ethiolo | Tambacounda Senegal |
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Es el único campamento en Ethiolo. Todos los detalles están cuidados con esmero. Localizado en una zona preciosa y tranquila en mitad de la selva. |
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CAMPAMENTO CHEZ GILBERT Salemata | Tambacounda Senegal |
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Campamento regentado por una familia local que se esforzará por hacer vuestra estancia lo más agradable posible. |
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CAMPEMENT LE BEDIK (CHEZ LEONTINE) Bandafassi | Kedougou Senegal |
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Leontine es una carismática mujer que ha luchado por tener un agradable campamento al pie de los cerros donde habitan los últimos bedik. |
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CAP OUEST HOTEL Yoff | Dakar Senegal |
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Práctico hotel para aterrizajes tardíos a 5 minutos del aeropuerto y 15 mintuos del centro de Dakar. Dispone de restaurante. |
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IKEKU Yoff | Dakar Senegal |
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Casa de huéspedes reformada en 2011. Propiedad de Clemente y Ana, las cuales colaboran con una ONG local que trabaja para la escolarización de los niños de la zona. |
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LE DOGON DE FOUTARD Dindifelo | Tambacounda Senegal |
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Alojamiento en chozas y cabañas elevadas situado a los pies de la montaña y rodeado de vegetación. Es el punto de encuentro con la gente local. |
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LE RELAIS DE TAMBA Tambacounda | Tambacounda Senegal |
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Bonito hotel con piscina donde reponerse de un largo día de viaje. Situado en Tamba, en las inmediaciones de Tambacounda (2 Km). |
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Ministerio de Turismo de Senegal
Sociedad de Urbanización y promoción de las costas y zonas turísticas de Senegal
Fundación Uniendo Esperanzas (Kaolack)
[Hay 1 opinión]
Fecha 20/08/2010 Miguel
hace unos años que hice ese viaje en Senegal.... solo tengo recuerdos imborrables en mi mente. Dindifelo, especial, los bassaris muy amables aunque es dificil establecer comunicación con ellos (normal). Es recomendable llevar algún regalo tipo sal o "cola" un fruto que les gusta mucho. Fui en 4 x 4 con chofer, por aquellas "carreteras" que son tremendas... De hecho, nos adelantó una ambulancia, que a los 2 km, quedó inutilizada... que hicimos? subir a la embarazada (si, embarazada de parto) y a su padre al coche y llevarles hasta no recuerdo que "ciudad"... unas 6horas de viaje nocturno, terrible e imborrable. Afortunadamente, nos quedamos alli para saber como había ido el parto... Todo salio bien aunque no lo parecía inicialmente por las condiciones del paritorio.... en fin, lo dicho... zona muy recomendable desde mi punto de vista.
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